fachada

 

La Familia

Mantenemos nuestras raíces. Seguimos nuestras tradiciones.

Apostamos por la calidad. Seguimos experimentando con la Monastrell.

La firmeza, el tesón y la fuerza de Ramón Castaño Santa han sido necesarios en su determinación por alcanzar cotas máximas de calidad en los vinos elaborados con la variedad de mayor arraigo en la zona: la Monastrell.

La relación de Ramón Castaño con el mundo del vino se remonta a varias generaciones, tanto de viticultores como elaboradores. Ya en 1950, Ramón había construido una nueva bodega, modernizando y actualizando los medios técnicos con los que contaba y ampliando los viñedos familiares. Pero no fue hasta 1980 cuando empezó a embotellar. Al principio esta actitud pareció demasiado atrevida en el conservador mundo vinícola de Yecla, ya que la Monastrell permitía una fácil comercialización en el mercado de graneles.

Desde entonces hasta nuestros días, siempre se ha tenido la misma meta: la calidad.

La incorporación paulatina de sus tres hijos a la bodega familiar a lo largo de los 80, trajo un nuevo enfoque: afianzar los mercados nacionales y comenzar una etapa de expansión a mercados internacionales.

La Familia Castaño siempre ha sido pionera en la zona, experimentando con la variedad Monastrell, tanto en varietal como en coupage, introduciendo los últimos avances tecnológicos, tanto en viñedo como en bodega, e implementando sistemas de calidad que permitan la elaboración más adecuada.