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La Bodega

Ya en 1950 Ramón Castaño Santa, hijo y nieto de viticultores, había construido una bodega y empezaba a ampliar los viñedos familiares. Posteriormente, en 1975, adquiere sus primeras viñas en el paraje de ‘Las Gruesas’.

Durante los siguientes años y hasta principios de los 80 con la adquisición de la primera línea de embotellado, Ramón no cesa en su empeño por la modernización y la calidad.

A inicios de los 90,  ya incorporados sus tres hijos, Ramón, Juan Pedro y Daniel al equipo de la bodega, comienza la andadura internacional, con presencia en las ferias de mayor relevancia en el sector, viajes de prospección,  presentaciones y catas. Es este el momento de los primeros reconocimientos y distinciones tanto a nivel nacional como internacional. Este ahondamiento en nuevos mercados provoca la necesidad un mayor desarrollo tecnológico de las instalaciones en pro de la calidad y que favorezcan ser más competitivos.

En 2002 se construye una nueva nave de almacenaje con 3.000 m2 en dos plantas totalmente climatizadas, que incluye un botellero para crianza en botella con capacidad para 500000 unidades en durmiente y una cámara de frío para maceración pre-fermentativa.

Se sucede paulatinamente la adquisición de los equipos de maceración, estabilización y vinificación más modernos en el mercado:

 

  • Maceración carbónica con mesa de selección y descube manual con cintas transportadoras.

  • Maceradores tradicionales con control de temperatura y remontados automatizados.

  • Depósitos maceradores “Sistema Ganymede” con aprovechamiento del carbónico natural de fermentación.

  • Depósitos medianos y pequeños que permitan las vinificaciones selectivas y experimentales.

 

La progresión tecnológica va asociada a un único parámetro en Bodegas Castaño: la calidad. De ahí que la evolución continúe siendo una realidad en todos los aspectos: viñedo, bodega y mercado, siendo hoy referente en el sector vitivinícola del sureste español.